
El Raval es un lugar apasionante e interesante, aunque también tiene lado sórdido que debemos tener en cuenta. Aunque no sea el barrio más limpio y seguro de la ciudad, tiene un carácter y una peculiaridad que hace que su visita sea irresistible; si se es un turista con experiencia te encantara recorrer un barrio estimulante y autentico, pero si no lo eres o te molestan los ruidos de la calle, entonces no es lugar para ti.
Este barrio forma parte de la segunda etapa del desarrollo de la Barcelona histórica, antiguamente se trataba de un lugar muy poblado hasta que los muros de la ciudad fueron derrumbados a finales del siglo XX, construyéndose el barrio del Eixample. La parte sur, cerca del puerto, era muy conocida como la zona roja; fue en 1.988 cuando el gobierno invirtió mucho dinero en un gran proyecto de rehabilitación urbana y limpiar la zona.
El Raval nos ofrece una situación céntrica desde donde se puede llegar andando a puntos tan conocidos como el Eixample y las Ramblas, estando la parada de metro más cercana en esta calle tan famosa; las boutiques que cubren las calles nos brindan unas compras inolvidables, al igual que sus restaurantes, cafés y bares.
