
A mediados del año 2.006 nace en las cercanías de la ciudad de Barcelona “La Posada Maldita” un restaurante temático dedicado al genero del terror cuya idea era la de ofrecer al publico una velada diferente, donde además de saborear una buena cocina casera elaborada en el momento se pudiera pasar un rato terrorificamente divertido. Gritos, sustos y risas compondrían los ratos que deberían pasar los comensales.
Uno de los puntos valorados por sus clientes así como los ingredientes básicos que diferencian “La Posada Maldita” de otros restaurantes de este tipo, es la complicidad y participación que se crea entre sus criaturas malditas magníficamente interpretadas por los camareros y los comensales. Si a esta mezcla le añadimos una fantástica decoración para terminar de ambientarnos, el resultado es espectacular y nuestra velada se hace especialmente corta.


